Lorenzo Senni

Warp. It

Este músico italiano, investigador incansable de los mecanismos y componentes de la música de baile y propietario del prestigioso sello experimental Presto!?, es el autor de algunos de los lanzamientos más personales de los últimos años de esta década: Quantum Jelly (Editions Mego), Superimpositions (boomkat editions) y Persona (Warp).

Su obra, una impresionante deconstrucción del sonido y la cultura rave de los años 90, en la que analiza minuciosamente sus componentes para reutilizarlos en un contexto muy distinto, con la repetición y el aislamiento como conceptos clave, toma como punto de partida la idea de los crescendos de la música de baile más eufórica para crear una pieza más introspectiva y poco reconfortante, sin perder todo su componente dramático y su tensión emocional.

La música suele partir de una simple idea o patrón musical, para mutar en una espiral sónica de melodías arpegiadas, percusivas y tremendamente contagiosas.

A Lorenzo Senni, inventor del término “trance puntillista” para describir su técnica en Quantum Jelly, le han comparado con un científico loco que le arranca la espina dorsal al trance para después mostrárnosla de la forma más sádica posible.

Ha compuesto música para películas y obras de teatro, por ejemplo la banda sonora de “Da Vinci”, la cinta de Yuri Ancarani que pasó por la 55ª Bienal de Venecia y ha sido galardonada con varios premios: mejor corto internacional en el festival @RIDM de Montreal, y película de técnica más innovadora en la 51ª edición del ANN ARBOR FILM FESTIVAL.


Persona es el debut de Lorenzo Senni en Warp Records, y su lanzamiento más notorio hasta la fecha: una continuación lógica de los temas clave que desarrolló en sus famosos “estudios sobre el trance de los 90” “Quantum Jelly” y “Superimpositions”. Persona también profundiza en las raíces de Senni en el hardcore punk straight edge para dar forma a su retrato más completo como artista.

Lorenzo Senni aporta nuevas perspectivas en su hiperlúcida visión del hard trance de los 90 y sus innegables vínculos con la EDM y los riddims de dancehall contemporáneo, pero dando un nuevo giro a su fórmula. Persona ofrece un esquema más elaborado de emociones y sensaciones, a la vez que introduce secuencias de acordes complejas y engañosas, junto a estallidos orquestales que entroncan con su pasado hardcore.

La disciplinada moderación con respecto al alcohol y las drogas por parte de un ravero es el hilo conductor de Persona. Sus seis temas se mueven en torno a las afiladas ondas Supersaw de su Roland JP8000, transformando gestos y melodías minimalistas en gráciles piruetas y cortes abruptos que subvierten la linealidad ascendente en favor de una sensación de gratificación postergada, herencia de la subcultura straight edge. La portada, obra de Ed Atkins, muestra un inquietante y emotivo retrato generado por ordenador del “Rave Voyeur” de Senni.

En definitiva, Persona es una mirada al pasado, cuando el trance y la mákina todavía no se habían descafeinado para convertirse en progressive house en pos de un mercado más amplio, o cuando el emo todavía no se había apropiado del hardcore. Y en ese aspecto, este EP coincide con los trabajos de SOPHIE, Plastikman, Ennio Morricone o Squarepusher en su búsqueda de lo visceral, algo que con frecuencia se pierde en los ciclos de muerte y renacimiento de la música moderna.

También te puede interesar